miércoles, 20 de junio de 2007

Es el momento


Hace poco más de cuatro años, el Pleno de la Diputación Provincial de Zamora, capitaneado por Fernando Maíllo y el Partido Popular, aprobó la subida del Impuesto de Actividades Económicas hasta el 40% , el máximo permitido por la legislación y situándose en la cabeza de toda la Comunidad Autónoma de Castilla y León, junto con León, Palencia y Salamanca. Hasta el año 2003 este recargo provincial se mantenía en el 12%, un tanto porcentual prudente, ni desmedido ni escueto (Valladolid, 19 por ciento y en Soria, el 3,7).


El propósito: recaudar 600.000 €.

Esta medida está afectando principalmente a hidroeléctricas y parques eólicos. Sólo entre 10 empresas de la provincia contribuyen a conformar el 85% del total de la recaudación anual, poniendo un ejemplo, Iberdrola ha aumentado en alrededor de 360.000 su contribución.



Con el año 2007 corriendo por el calendario y la situación socioeconómica de la provincia en el estado en el que se encuentra (y que por todos es conocida) es momento de acabar con esta medida que, si en su día tuvo el objeto de recaudar una partida concreta y extraordinaria, a día de hoy no tiene sentido el seguir manteniéndola en sus margenes vigentes.



Reducción progresiva

Sólo con leer superficialmente cualquier programa electoral con los que las diversas fuerzas políticas concurrieron, p.e. al Ayto. de Zamora (seguramente sean los textos más difundidos por los partidos y mejor conocidos por los lectores) saltan a la vista, en la sección de desarrollo económico, las pertinentes medidas de apoyo a las pymes. No cabe duda que son las pymes -de manera especial la pequeña y pequeña-mediana empresa- quienes fijan más trabajo en la capital, no obstante, la predisposición legal de cara a las medianas-grandes y grandes empresas puede suponer unos nichos de nuevo empleo para los más jóvenes (con especial atención al retorno de licenciados -emigración académica-), de instalación nuevas familias, de inversión y de industrias y servicios paralelos que una pyme de carácter familiar (como son la mayoría en capital y provincia) no pueden atraer.


Un partido que se presenta liberal en el campo económico como es el Partido Popular, debería enmendar el error cometido en el año 2003 y permitir y favorecer el desarrollo empresarial de Zamora por encima de su ánimo recaudatorio.


Desde estas líneas, muestro mi total convencimiento de la necesidad de igualar nuestro IAE provincial con el más bajo de las nueve provincias (Soria, 3'7%), con la voluntad de no presentar nuestra fiscalidad como un impedimento a la hora de establecer en la provincia nuevas empresas o mayor nivel de producción de las ya existentes.


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